lunes, 8 de agosto de 2016

Encuentro






Ven...
Quiero tu lengua como saeta
hiriéndome el sexo,
y tu mano libre aprisionando
el temblor de mi vientre.
Te quiero sobre la superficie
de mi deseo para ahogarnos juntos
en cada muerte pequeña
que me sobrevenga.

Ven...
Te quiero dócil y dominante.
Libre de ideas y preso del placer
en nuestros cuerpos hambrientos.
Te necesito, urgente,
como mar arribando a la playa seca,
como sol alimentando
a la tierra inundada.

Ven...
Te quiero mío y tuyo.
te busco cedido
pero no derrocado.
Seamos magma y arcilla.
Ven a mí
mientras la espera se rompe
y a ti me empuja.

Dejemos que dialoguen
nuestros silencios rotos,
que se amen nuestras soledades
mientras tú y yo
nos devoramos sin pausa.

Ven...
Eclipsemos la luna.

M. Alexandra

domingo, 3 de marzo de 2013

ENCUENTRO



Es en el surco de tu frente donde se dibuja la angustia por poseerme más que con tus ojos, y es tu mirada la que va acariciando mis caderas, sosteniendo el contorno de mis senos, grita tu silencio, él me anuncia todas tus emociones, puedo percibir el temblor de tus labios conteniendo el deseo, y ese leve matiz ansioso que se oculta buscando  no escapar, has desnudando tu voz ante mí, susurras "te deseo" y los démas lo ignoran.

Tus manos crispadas, atadas a la orilla del desespero, son chispa del incendio que me crece bajo el vientre, mínimo el contacto y me derrites la calma, son ellas herramienta del placer que se adivina, ansiosas, van prometiendo hacer camino por mi cuerpo.

Ahí, en el medio de todos se fue gestando la entrega, se ha iniciado el delirio, el lenguaje de nuestros cuerpos lo dice todo,  demudado, tu rostro es papiro donde se escribe que el fuego amenaza incendiarte, quemarlo todo.

Ya a solas, en respuesta a ti, mis senos se crecen anhelando el contacto de tus labios, desnudo mi cuerpo  va reclamándote con urgencia ante la caricia de tu mirada, en este encuentro furtivo donde el roce fue peligro y el silencio un tirano, inicia el juego anhelado, donde lo que callamos fue un grito en suspenso, y el preludio al extenso dialogo que tendrán nuestros cuerpos.

M. Alexandra

Húmedos




Vas cerrando espacios,
moldeas mis formas,
murmuras “te quiero”,
me desarmas con el calor de tu tacto.

Cálido, me espanta el frío
tu aliento cuando me recorre
en suaves y aterciopeladas caricias
que nacen de tu boca.

Huella clara de tu presencia
me habita el cuerpo
donde el rastro queda
de húmedos y profundos
besos que me despiertan las ganas.
M. Alexandra

domingo, 16 de diciembre de 2012

ÉXTASIS



Has llegado a mí silenciosamente, 
y como ladrones tus dientes van adquiriendo uno a uno mis suspiros, 
de leves huellas has de vestir mi recuerdo tras cada encuentro.
Tu mano es fuego y tus ojos son vitrales, prismas de luz llevándose la noche, 
que cadencia crean tus besos en mi piel, eres una hecatombe, 
somos lluvia, humedecemos la noche que crece,
amor a cuatro manos y dos bocas,
"ánclate hasta el delirio", murmuras, en la cabalgata me cedes ser el jinete,
campo abierto son nuestros cuerpos, en el umbral del grito me silencias a besos,
no hay sed mientras tú eres el oasis donde bebo,
acunas mi sexo en tus labios, como respuesta a tu lengua de fuego 
te aprisionan mis piernas para no permitir que escapes.
Penetra el día, y con un último segundo entre la vida que se me escapa 
y la muerte que me renace, deliro extasiándome en tus silencios rotos.
Temblando cedo a cada embate tuyo, suspirando libero de su prisión a mis manos, 
danzan en tu espalda dejando surcos, el espasmo viene, 
y unidos, entrelazados, al éxtasis nos entregamos.
M. Alexandra

viernes, 14 de diciembre de 2012

DESEOS



                                                 
Te escabulles,  reptas por mi ser,  escapas,  alargas tus dedos a mí y estremeces mi piel no dormida,  hay sensaciones hasta antes de ti desconocidas que ahora anhelo,  sonríes malicioso,  te apoderas de mi vientre en un beso que se hace castigo interminable hasta llegar al monte  de Venus en mi cuerpo,  señorial arropas con tus labios la fuente de tus deseos,  me bebes cual agua de río,  tu mirada es un incendio que me quema,  cede la cera de mi cuerpo a la extensión de tus lenguas de fuego,  me moldeas,  amanece ahí,  afuera.
Y hay tantos murmullos creciendo que se confunden con mi respiración agitada, oscura, cobran vida tus dedos y pintan mi carne,  intento mantenerme ecuánime,  (¿pero quién logra la cordura entre tus besos?)  Atrapas mi flor de loto y suavemente la deshojas.
Has abierto senderos nuevos por mi cuerpo,  sostienen tus manos mis deseos hasta el estremecimiento entero.
Por un instante te detienes y me miras, (sonríes) suspendes todo movimiento,  ya no hay mariposas en mi vientre,  ya no hay fuego en mi piel,  el volcán nuevamente duerme tras el estallido,  sí,  te diviertes,  me evitas el tacto.
Cierro los ojos y me besas los suspiros,  vuelve el calor a recorrerme,  sé tu destino,  sé que al final nuevamente habrás de poseerme.

M. Alexandra

CONJUNCIÓN




Confusa, tras ser tan diferentes somos conjunción,
sí, con la ansiedad de quien descubre un mundo,
asomo al espejo de tu mirada 
en esta desnudez de nuestros cuerpos,
me descubro como por primera vez, 
como a un horizonte, te miro como un árbol despojado, 
me estremeces, me cubres, 
te haces raíz en mí, dentro, semilla creciendo, 
fuego que purifica, deseo que arrasa.
Creas claridad desde la oscuridad de tus ojos, 
ahí se esconde el cielo, cantas, 
te haces ave 
y me compartes el vuelo.

M. Alexandra

INDIFERENTES




Hay orgasmos que se nos han quedado en las manos,
lúbricos anhelos y amorosos gemidos que han dormido
ante la indiferencia, no hay cielo si el infierno de la duda nos posee.
Te olvidas de mí y yo finjo que ya te he olvidado, 
en esa guerra de egos se erige triunfante la helada, no hay besos, sopla el viento deshojando las ganas.
La caricia yace dormida, un glaciar nos aprieta los muslos, 
y se asfixia todo deseo a la espera de un sol que incinere la distancia que nos abraza.

M. Alexandra